viernes, 3 de diciembre de 2010

OPINIÓN

¿POR QUÉ NO LES ENSEÑAN A PLANCHAR Y A PONER LA LAVADORA?
A los padres y a las madres les gusta que sus hijos asuman sus responsabilidades y aprendan a resolver los problemas que se les presentan, sin embargo, a bastantes chicos y chicas esto les resulta difícil de realizar.
Los padres les repiten una y otra vez: haz tu cama, pon la mesa, haz las tareas del colegio... Seguramente les parece que insistiendo van a tener mejores resultados, pero no suele suceder así. Los hijos saben perfectamente lo que les corresponde hacer y, por tanto, les sobran los continuos recordatorios, los sermones y las amenazas. Lo que procede es probar otras formas que pueden tener más eficacia.
Conviene presentar a los hijos la responsabilidad como una NECESIDAD, no como una obligación ni como una especie de castigo. Va bien decirles que mientras uno está vivo precisa resolver cada día muchos asuntos: asearse, desayunar, estudiar, lavar, planchar, cocinar, comprar… Por tanto, ante este tipo de tareas sólo cabe una solución: hacerlas. No tienen sentido el “No me gusta o no me apetece o luego lo haré”. Y si los niños las dicen, los padres les contestarán: “Hijo, lo necesitas hacer”.
Asimismo los padres precisan PERMITIR que los hijos aprendan cómo se hacen las faenas y las conviertan en hábitos o rutinas. Con frecuencia los padres les hacen las tareas, les sobreprotegen, sin darse cuenta de que esa gestión incorrecta perjudica a los niños, ya que les crea dependencia y merma su autoestima.
Existen actividades que los niños pueden empezar a desempeñar desde muy pequeños, y otras que requieren más madurez y un aprendizaje hasta poder hacerse cargo totalmente de ellas, por ejemplo, de la lavadora.
Limpiar la ropa conlleva una serie de trabajos: clasificación por colores y tejidos, detergentes, temperatura, programas, tender… Aunque parece un poco complicado, un niño puede aprenderlo, de forma gradual, sin ninguna dificultad. Si maneja perfectamente un ordenador, ¿cómo no va a aprender el funcionamiento de una lavadora que es bastante más sencillo? Algo parecido ocurre con planchar la ropa. Simplemente se trata de que los padres le enseñen y le den la oportunidad de practicar.
Para que los niños incorporen la responsabilidad es útil hablar con ellos de los trabajos que conlleva la casa, escucharles, confiar en ellos y llegar a acuerdos por medio de PACTOS.

Pepe López Sánchez, profesor del CP José A. Labordeta y miembro del MRP Aula Libre. jlopezsanc@educa.aragon.es

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